Mundo Perigeo

Eduardo Fanegas de la Fuente

25 de septiembre de 2013

Maldición gitana

Creo que todo comenzó después de rechazar la rama de romero que me ofrecía la gitana. En aquel momento no me pareció que me lanzara una maldición pero ahora dudo que aquellas mismas palabras que me dijo no lo fueran ya de por sí. Tienes el alma más negra que la ropa.

Sí que es cierto que iba completamente vestida de negro. Me gusta ese color y no es que sea gótica, fatalista ni nada por el estilo. Simplemente me favorece y me parece un tono que pega con todo y en invierno se agradece más con unos pocos rayos de sol.

El caso es que tenía una cita. La primera con el hombre más educado y guapo que había pisado la tierra. Le había conocido a través de unos amigos y desde que le vi supe que iba a ser el hombre que cambiase mi vida. Le deseaba y la amaba con toda mi alma. Habíamos quedado en un conocido restaurante del centro y cuando llegué él ya estaba esperando con un traje que parecía hecho a medida por Brioni.

Pero todo desde el principio fue mal....para acabar mucho peor.

Durante el transcurso de la noche no pude dejar de sentir la oscuridad que me carcomía por dentro y parecía salir hacia fuera. Era como si yo no fuera nada en su presencia, como tener que demostrar algo para sentir que me merecía a alguien como él. Pero todo lo que salía de mi boca era pura soberbia para intentar impresionarle; blasfemias al ver que estaba metiendo la pata y finalmente odio, quejándome de esto o de aquello por intentar encontrar un punto de conexión. Lo único que conseguí fue ver el dolor más grande reflejado en sus mirada y la consternación más profunda en su nívea alma...

Era como si pudiera verlo. La oscuridad engullendo a la luz.

No fuimos capaces de llegar al postre sin que la conversación se terminara y el silencio nos rodeó hasta que se ofreció a acompañarme por pura educación. Al salir caminamos por una solitaria calle y sinceramente no recuerdo como acabamos en aquel callejón.

Sólo recuerdo que le odiaba, le odiaba más que a nada en este mundo y acabé tiñendo de rojo su perfecto traje y apagando aquella luz en sus ojos que tanto me deslumbraba.


Últimamente con las imágenes que encuentro y que me gustan para poner en el blog no tengo suerte, No hay manera de encontrar al autor.

11 comentarios:

  1. Querida Emma Satén, he leído tu publicación de tu blog, mi opinión es... que primeramente nunca vayas vestida en pleno día y menos acudir a una cita tan especial, toda vestida de negro. Lo que te dijo esa mujer, solo te lo dijo para ofenderte porque no le diste dinero. NO te echó ninguna maldición, eso ya lo creó tu pensamiento. NO suelen maldecir (hay algunas que sí) pero NO DEBERÍAN HACERLO porque echar una maldición siempre se regresa a quién te la echó. Es mejor siempre bendecir, porque igualmente se regresa y más fuerte a quien bendice. Es decir, lo bueno atrae a lo bueno y lo malo a lo malo. Es así de simple. Por qué te dijo eso? simplemente porque la ignoraste, no le diste dinero. Para ellas el vestir toda de negro, es porque llevas duelo, (luto). La cita te fué mal, porque ya tu mente iba con esa percepción, esa idea de que la gitana te echó una maldición. NO!! eso lo creaste tú con tu mente. Pensabas durante tu cita en esas palabras que te dijo y te agobiaste, hasta crear mal ambiente, palabras necias, mal rollo... NO hagas caso a esas tonterías. Si alguna otra te dice algo o te desea algo, tú dile que todo se regresa y que tenga cuidado con su lengua. Y no les hagas caso, ni las mires. �� Un saludo sincero.

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  2. Me gusta mucho el microrrelato Edu, a mi me dan un coraje que para qué estas señoras...
    Por cierto, sabes qué? El domingo pasado acabé comiendo adivina en dónde..... si!! justo ahí... en Alcalá de Henares en casa de la cuñada de mi suegra. Me acordé de ti =), si hubiera ido con más tiempo te habría avisado. Para la próxima!

    Sigue escribiendo, que veo que ya lo has retomado de nuevo. Eso es buena señal. UN besote



    Publicado por Leticia Gómez para Eduardo Fanegas de la Fuente a las 26 de septiembre de 2013 20:16

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  3. ¡Me encantan tus escritos! ¡Es un regalo!




    Publicado por Jo Anne para Eduardo Fanegas de la Fuente a las 26 de septiembre de 2013 22:50

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  4. Leticia Gómez - Me alegra que te guste :-) Peor son estos rumanos que se ponen a pedir descalzos y a seguirte pidiéndote haciendo gestos con la mano para que les des...
    ¡No me digas que estuviste en Alcalá! Ahí al ladito que estuviste, eso para la próxima

    ¡Un beso!

    Jo Anne - Tú si que eres un regalo, y que te gusten mis escritos más ¡Muaaks!

    Publicado por Eduardo Fanegas de la Fuente para Eduardo Fanegas de la Fuente a las 27 de septiembre de 2013 09:06

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  5. Un buen relato, muy oscuro y sugerente para pasar el viernes! (Yo es que siempre acabo llegando con retraso, jeje)
    Buen fin de semana!



    Publicado por Sonix para Eduardo Fanegas de la Fuente a las 27 de septiembre de 2013 12:17

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  6. Oscuro y sexi una combinación que me encanta, saludos caballero de oxidada armadura que esconde combinaciones sexis y oscuras... Te sigo desde los tejados miauuu



    Publicado por Anónimo para Eduardo Fanegas de la Fuente a las 27 de septiembre de 2013 13:37

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  7. Hola, de nuevo. Estoy muy liada y no he leído nada tuyo de los enlaces que me mandaste. Este microrrelato me gusta. Es oscuro como la maldición de la gitana. No dejes de escribir, porfa




    Publicado por Anónimo para Eduardo Fanegas de la Fuente a las 27 de septiembre de 2013 16:06

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  8. Sonix - No te preocupes por el retraso, yo suelo tardar mucho más jajajaja. Me alegra que te gustara el relato ¡Un beso y buen finde a ti también!

    Anónimo 1 - No sabes la alegría que me das al volver a ver tus huellas por aquí. Espero que los dos retomemos las buenas costumbres ;-)

    Anónimo 2 - Quiero suponer que eres Trini, sí creo que sí, jejeje. Me alegra que te guste el microrrelato. No dejaré de escribir, espero ponerme las pilas y volver a darle vidilla al blog y a las novelas que tengo pendientes. Y mientras tanto seguiré buscando editorial...Besos



    Publicado por Eduardo Fanegas de la Fuente para Eduardo Fanegas de la Fuente a las 27 de septiembre de 2013 19:44

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  9. Despertando bajos instintos. Eso es lo que mejor se les da a las maldiciones. (No he podido evitar recordar "maldición" de Stephen king, esa novela donde el protagonista no deja de perder peso tras una maldición gitana)



    Publicado por Ruben para Eduardo Fanegas de la Fuente a las 28 de septiembre de 2013 12:52

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  10. Eduardo!!

    Tú no serías capaz de algo así. Sólo hay que verte la cara, la agradable sonrisa...
    Como relato está genial.
    Ese giro inesperado.
    Ese final a lo killer jajajaja

    Besos.




    Publicado por Aniquiladora para Eduardo Fanegas de la Fuente a las 28 de septiembre de 2013 20:15

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  11. Rubén - Más que despertar bajos instintos es llegar a saber quién es uno mismo...Las maldiciones siempre despiertan la imaginación que si no se lo digan al señor King ;-)

    Aniquiladora - Será que me ves con buenos ojos jejeje
    Yo no lo haría, es verdad, pero con la imaginación se pueden hacer tantas cosas...

    ¡Besos!



    Publicado por Eduardo Fanegas de la Fuente para Eduardo Fanegas de la Fuente a las 30 de septiembre de 2013 08:33

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