Mundo Perigeo

Eduardo Fanegas de la Fuente

11 de enero de 2012

La antesala del mundo

 Todo se remonta al día en el que nací. Un día como hoy hace treint...muchos años. Las cosas eran muy distintas por aquel entonces, yo era más pequeño, y aún no sabía mi hablar, ni caminar, ni alimentarme solo....bueno quizá no hayan cambiado tanto las cosas pero ese día de Enero yo era un bebé recién llegado a este mundo.

 El caso es que como muchos sabéis yo nací en un ascensor. Lo que llamo yo la antesala del mundo, porque mira tú que ya venía de un sitio pequeño y apretado como era el útero de mi madre, pero es que en el ascensor ya estaban ella, mi padre y un celador (que el pobre al verme llegar se desmayó) y claro con mi llegada ya éramos cuatro y la convivencia se complicaba. Pero menos mal que se abrieron las puertas del ascensor y me dije "uff, menos mal que el mundo es más grande...".

Yo supuse que todo el mundo venía en ascensor al nacer y te bajabas en la planta que te correspondía pero resulta que a los demás niños les traía la cigüeña. Eso sí que es llegar a lo grande, volando, viendo paisajes y encima desde París...

Eso me hizo pensar que algo raro había en mi llegada. No recuerdo que en tan poco tiempo pudiese haber sido un niño malo pero bueno estaba claro que venía de allí abajo...del infierno. ¿Si no, desde dónde narices iba a subir el puñetero ascensor? Así que estaba claro que yo debía ser la reencarnación de alguien con muy malas pulgas. Pero...¿Quién?

 Dejé pasar los años para ver si me daba por exterminar judíos, destripar prostitutas en las calles de Londres....pero no. Nada. Que viendo mi trayectoria en la vida yo diría que me he comportado como cualquier otro chico de mi edad y he hecho las mismas trastadas y las mismas buenas obras. 

 Así que me di por vencido. Está visto que pasar por la antesala del mundo no debía ser nada más que una anécdota que podríamos contar, en la que mi madre llegaba con el tiempo justo al hospital, subía al ascensor en la planta baja camino de la tercera de maternidad y yo nacía entre la primera y la segunda con mis prisas por llegar a ver que se cocía por aquí.

 Gracias papá y mamá por estar allí aquel día, porque con el celador mal me hubiese ido ;-)



5 comentarios:

  1. Pues mira que es raro pero ya conocía a un chaval (chaval de taitantos, como tú) que nació también en un ascensor. Lo que son las cosas...



    Publicado por Laura S.B. para Eduardo Fanegas de la Fuente Blog a las 11 de enero de 2012 17:03

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  2. Y otra vez... ¡¡feliz cumpleaños!! Hay que ver, ¡qué prisa por llegar al mundo! Todo lo contrario que yo, que me obligaron a salir, ;)) Un besazo!



    Publicado por Vir para Eduardo Fanegas de la Fuente Blog a las 11 de enero de 2012 20:39

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  3. Toda una odisea tu nacimiento, lo mal que lo tuvo que pasar tu madre dando a luz en un ascensor.

    un fuerte saludo

    fus



    Publicado por fus para Eduardo Fanegas de la Fuente Blog a las 12 de enero de 2012 00:48

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  4. Tor Fabián Correa11 de junio de 2020, 16:01

    ¡Feliz cumple Pibe! La historia de tu nacimiento la verdad que resulta ser una muy buena anécdota y da mucha gracia figurarse al celador desmayándose.
    Los ascensores pueden que vengan del infierno como relatas, sin embargo, hay que tener en cuenta que también nos conducen al cielo tan alto como uno se lo pueda llegar a imaginar. En la imaginación nunca hay imposibles.
    Mis mejores deseos para vos y muchas felicidades.



    Publicado por Tor Fabián Correa para Eduardo Fanegas de la Fuente Blog a las 12 de enero de 2012 06:49

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  5. Eduardo Fanegas de la Fuente11 de junio de 2020, 16:02

    Laura S.B., ¡No me digas! A ver si ese chaval voy a ser yo...jajaja

    Vir, muchas gracias de nuevo jeje, la verdad que sí que parece que venía con prisa y tú debías estar muy a gusto como para no querer salir ¿eh? jeje

    fus, la verdad que tal como lo cuentan mis padres sí que fue una odisea, menos mal que yo no me acuerdo porque seguro que sería un trauma jajaja

    Tor, Muchas gracias! Sí que es una buena anécdota sobre todo para romper el hielo cuando te dicen que les cuentes algo de ti mismo jaja, un saludo!



    Publicado por Eduardo Fanegas de la Fuente para Eduardo Fanegas de la Fuente Blog a las 12 de enero de 2012 08:40

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