Mundo Perigeo

Eduardo Fanegas de la Fuente

26 de diciembre de 2011

Quejica
Siempre me quejo. Especialmente por la falta de tiempo. Siempre me falta para hacer las cosas que quiero hacer.

"Ojalá mis días tuvieran 26 o 28 horas" digo siempre.

Pero luego llegan días y fechas como las de hoy que estoy en el trabajo haciendo nada y dejo que ese tiempo se me escape con gilipolleces como esta. Llevo más de tres horas sentado aquí y esto es todo lo que he hecho.

Fantástico C.C. Así te van las cosas.


4 comentarios:

  1. No te castigues... A mí me pasa algo parecido, solo funciono bajo presión. Cuando menos tiempo tengo más cosas hago. Sin embargo, aquí estoy, de vacaciones, y todavía en pijama... Con la casa patas arriba y mil millones de planes que se quedarán en el tintero. No hay nada como conocerse para aceptarse. ¡Relájate y disfruta del momento de calma! Beso!!



    Publicado por Vir para Como el que tiene un tío en Alcalá a las 26 de diciembre de 2011 13:31

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  2. A mí también me pasa esto... a veces tengo muchísimo tiempo para hacer las cosas, pero es solo en el último momento cuando me pongo las pilas y hago todo a la vez y sin tiempo. Cuando me encuentro con tiempo libre acabo haciendo otras cosas que no son las que tenía planeadas. Qué se le va a hacer... habrá que intentar tomárselo con calma y descansar un poco. ;D
    Un beso!



    Publicado por Sonix para Como el que tiene un tío en Alcalá a las 26 de diciembre de 2011 13:38

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  3. Eso es una suerte, yo llevo dos semanas, que entro a las 5:00 horas a trabajar, y termino por la tarde a las cinco o las seis habiendo comido un bocata en media hora, menos mal que me he calentado y voy a echar este trabajo a tomar por... el día 1. Año nuevo, vida nueva.



    Publicado por Ruben para Como el que tiene un tío en Alcalá a las 26 de diciembre de 2011 13:45

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  4. Vir, Sonix, me tranquiliza un poco saber que no soy el único que le ocurre esto. Pero es que llevo una temporada que no hay manera de centrarme. Habrá que esperar a que se pasen las fiestas a ver luego...Besos a las dos!!

    Rubén, macho eso no es un trabajo, es una tortura. Tienes que acabar reventado. Ya me contarás esa vida nueva que te espera el día 1 :-) Un abrazo!!



    Publicado por C.C. para Como el que tiene un tío en Alcalá a las 28 de diciembre de 2011 08:54

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