Mundo Perigeo

Eduardo Fanegas de la Fuente

30 de mayo de 2011

Llorar, morir, soñar (V.O.)
Este es otro relato de febrero de 2005. Debe ser que aquel mes estuve muy inspirado para lo que era el germen de la novela. Es curioso que siempre buscaba a la gente que me rodeaba para convertirles en protagonistas de mis historias. Quizá aún lo hago pero de manera más sutil...

Lennon mantenía apoyado el rotulador sobre el papel como si estuviese esperando que de alguna forma empezara a deslizarse dibujando lo que él ya no podía dibujar. Había hecho tantos diseños para portadas de libros, discos...

Intentó plasmar tantas veces la muerte, una sombra, una guadaña, una calavera... pero ya no le convencía nada de aquello; quería, mas bien, necesitaba algo más. Cuando se encontraba perdido y no sabía que pintar buscaba esas figuras reflejadas en la pared. Observaba durante largos minutos los relieves de esta en busca de alguna idea; intentaba ver rostros, animales... simplemente alguna forma extraña que llamara su atención. A veces le resultaba muy fácil encontrar varias figuras pero otras no lograba concentrarse y solo conseguía ponerse más nervioso. Hoy era uno de esos días.

Encendió otro cigarro, para lo joven que era fumaba demasiado. Desde que se dedicaba a pintar se recordaba siempre con un cigarro en una mano y un rotulador en la otra. Sus manos delgadas y huesudas temblaban por el nerviosismo, se percato del trepidante movimiento del cigarrillo entre sus dedos y se lo llevo a la boca para darle una larga calada. Hacía calor en el estudio, el largo y negro cabello se había pegado a su sudorosa frente. Soltó el rotulador y se paso la mano por esta apartando los enmarañados pelos.

-¿Lloras? -trono una voz que le era extrañamente familiar.

-No lloro -Lennon se sintió ofendido. -Yo nunca lloro -remarcó.

-¿Por qué lloras? -insistió la voz.

-Te he dicho que no estoy llorando -No sabía de dónde venía la voz, ni de quien era, pero no le preocupaba.

-¿Qué significado tienen las lágrimas? -volvió a preguntar.

-No lo sé, pero ¿Por qué no cambias de tema? ¿Eh -contestó algo irritado Lennon.

-Solo quería conocer más, es bueno conocer.

Los dos quedaron en silencio un momento. Lennon volvió a coger el rotulador y lo apoyo sobre el papel aun en blanco.

-¿Qué haces?

-Intento dibujar -resoplo ante la molesta curiosidad de la voz.

-¿Qué quieres dibujar? -Su tono era lineal, un susurro, como la brisa tras la tormenta, era agradable.

-Preguntas demasiado -Al joven aquello empezaba a parecerle un interrogatorio, el solo quería charlar un poco.

-Quiero conocer, ¿Qué vas a dibujar? -insistió de nuevo la voz.

Lennon se dio por vencido -La muerte, quiero retratar la muerte en su esencia.

-¿La has retratado alguna vez?

-Sí. -Pensó en su respuesta y cambio de opinión -No, he intentado dibujarla pero nunca es la verdadera muerte.

-¿Te gustaría retratar la verdadera muerte? -ofreció más que preguntó.-Claro que sí .

De repente Lennon se encontró de pie, con un block en una mano y un rotulador en la otra, en medio de la vía del tren. Unos faros iluminaron su rostro y el pitido de un mercancías le sacó de su abstracción. Sus ojos se abrieron de par en par y unos instantes antes de ser arroyado salto hacia un lado. Quedó tendido en el suelo mientras veía pasar el tren, no podía comprender lo que había pasado.

-¡Joder! ¡¿Dónde estoy?! –gritó asustado.

-¿No querías dibujar la muerte? -dijo serenamente la voz.

-¡Sí, pero no de esa forma!

-Entonces ¿Cómo quieres conocer la muerte? -interrumpió.

Lennon estaba confuso, no sabía qué decir, que hacer, oía una voz y no sabía de quien o de que era, el miedo empezaba a meterse en sus huesos.

-Para dibujar hay que conocer. Conocer es bueno -la voz le saco de sus pensamientos.

De repente Lennon se encontró a pocos centímetros del rostro de alguien, un rostro desencajado, asustado, dolorido. Se miraron a los ojos. Noto como algo caliente empezaba a humedecer su mano derecha, se aparto un poco de aquel desconocido, aun se miraban a los ojos. Lennon bajo la vista hacia su mano y comprobó horrorizado que sujetaba un puñal clavado en el vientre de aquel hombre, la sangre empezaba a manar manchando sus dedos, sus manos. Soltó el cuchillo y observo su mano como si no fuera la suya con un gesto de pavor marcado en su rostro. El individuo cayó muerto a sus pies.


El joven miro a su alrededor intentando situarse; se encontraba en un callejón, frío, húmedo y poco iluminado.

-i¿Que está pasando?! -preguntó horrorizado.

-La muerte, tienes que conocer la muerte para dibujarla ¿Recuerdas? -dijo la voz sin inmutarse un ápice.

-Quiero irme a casa, por favor -suplicó Lennon con voz temblorosa. Cada vez entendía menos lo que ocurría allí. Se llevo las manos a la cabeza creía que toda aquella confusión se la reventaría, se mancho la cara de sangre. Sus recuerdos, sus pocas pero intensas vivencias se acumulaban en una extraña y única imagen. Era familiar, repleta de rostros sin contornos; cada par de ojos que veía le hacían sentirse peor, sentía las miradas y sentía su dolor. 

De la fusión de los elementos más diferentes y extraños surgieron las formas más bellas de la muerte. Caminaba hacia la nada y le pareció oír una voz. Las manos de Lennon aparecieron sumergidas bajo unas aguas agitadas y su rostro blanquecino por un momento reflejo el odio e instantes después la confusión. Sus manos apretaban algo que se revolvía bajo las aguas. Se detuvo el forcejeo pero ya era tarde. La superficie del agua volvió a tornarse transparente tras la turbulencia del ajetreo, lentamente Lennon soltó el cuello de una joven a la que acababa de ahogar en una bañera; el estaba dentro con las rodillas apoyadas en los hombros de ella.

-i Dios!... ¿Qué he hecho? -gimió con las lagrimas a punto de abordar sus ojos.

-Ver la muerte -dijo la voz. -¿Lloras? , dibuja ahora -continuó.

-iDéjame en paz! Así no se puede dibujar la muerte, no puedo ir por ahí, si es que voy, matando a la gente, no es un juego...

-Pues no parece afectaros, la vivís cada día, la veis por televisión y no parece importaros, todo lo contrario, parecéis disfrutar con ello -reprochó la voz.

-No, no es así realmente... -Lennon no sabía que decir, no podía concentrarse.

-Entonces tendrás que conocer tu propia muerte para dibujarla.

Cayendo al vacío el joven dibujante gritaba desesperado, un suelo apareció y se acercaba a gran velocidad. Su cuerpo se estrello y al quebrarse la sangre se abrió camino en todas las direcciones. Sabía que estaba muerto, que ya no respiraba, que no podría moverse, pero aun era consciente para sentir el dolor, el olvido, el desprecio, el odio, la agonía... la muerte.

Ardiendo, siendo el combustible de las llamas, sentía el frío y el calor, revolviéndose, gritando por el agudo dolor, cayó al suelo carbonizado. Sabía que había muerto, que ya no respiraba, que su cuerpo lo dispersaba el viento, pero aun era consciente para sentir la muerte.

Ahorcado, desmembrado, devorado, electrocutado... conoció todas las muertes posibles. Por fin despertó. Se hallaba en su estudio, en la mesa de dibujo, donde todo comenzó; había sido una pesadilla, un mal sueño. Su mano aun sostenía el rotulador pero el papel ya no estaba en blanco, había un dibujo: Un joven crucificado gritando de dolor ¿Por qué yo, Padre?



8 comentarios:

  1. Me las veo y me las deseo para comentar, ya no se como solucionarlo.
    En fin. Tengo una idea rondándome la cabeza hace tiempo, pero la cosa, creo que va más contigo, yo te digo lo que me ronda y tu si quieres lo continuas:
    La imagen es de "alguien" (quien sea) en la azotea de un gran edificio, de su derecha viene hacia él la muerte (señora con guadaña o como prefieras) de su izquierda viene el diablo (con cuernos y rabo o cualquier otra fórmula) se lo van a disputar...
    Yo me he quedado ahí, no da ni para un microrrelato, a ver si sacas algo anda.



    Publicado por Ruben para Pedacitos de Muerte a las 30 de mayo de 2011 11:37

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  2. Eduardo Fanegas de la Fuente10 de junio de 2020, 10:53

    Ruben - ¿Te pasa con todos lo de comentar? Es que ayer aquí no se que pasaba pero se quedaba bloquedado. En cuanto a tu idea te la dejo completamente a tí, sobre la muerte ya he escrito mucho en mi libro ;-)



    Publicado por Eduardo Fanegas de la Fuente para Pedacitos de Muerte a las 30 de mayo de 2011 23:27

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  3. No, me pasa con algunos, en muchos tengo que poner nombre/url, y en los que como en este, sale la ventana emergente, puedo usar la cuenta google. No se que pasa, he intentado solucionarlo, y cada vez la lio más.
    Pues la idea la dejo en la recámara, y ya la dispararé.



    Publicado por Ruben para Pedacitos de Muerte a las 31 de mayo de 2011 02:53

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  4. Escribimos, sin darnos cuenta, de los que conocemos, aunque no haga falta vivirlo todo, malo sería, con todas las historias de terror que se han escrito, ¿verdad? ;) Muy buen relato, con su trasfondo ético, y un final de lo más sorprendente, hasta viniendo de ti. Beso.



    Publicado por Vir para Pedacitos de Muerte a las 31 de mayo de 2011 08:36

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  5. Vir - Me alegra haberte sorprendido, pero pensaba que el final tú si que te lo ibas a esperar así ;-) Besos!



    Publicado por Eduardo Fanegas de la Fuente para Pedacitos de Muerte a las 2 de junio de 2011 02:26

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  6. Una amiga mia Regala 100 invitaciones para series.ly Quien las quiera que me deje su e-mail donde los comentarios.
    Gracias!
    ya de paso dejo publi aqui por si alguien quiere :)



    Publicado por nicoletta para Pedacitos de Muerte a las 4 de junio de 2011 16:34

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  7. Hola Eduardo!!!, me gusta el aspecto de tu blog, se nota que está muy trabajado, ahora acabo de leer esta última entrada y me parece interesante el juego que creas alrededor de la muerte, tiene unos giros muy divertidos. Seguiré leyendo pero esta vez desde el principio, ánimo y nos leemos. Un saludo.
    Te dejo aquí la dirección de mi blog donde está mi pedacito de alma :)
    http://trisquelium.blogspot.com/



    Publicado por Saulo R. Mars para Pedacitos de Muerte a las 6 de junio de 2011 12:05

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  8. Eduardo Fanegas de la Fuente10 de junio de 2020, 10:59

    Saulo - Me alegra que te guste, voy a darme una vuelta por el tuyo a ver que me encuentro :-)



    Publicado por Eduardo Fanegas de la Fuente para Pedacitos de Muerte a las 6 de junio de 2011 23:28

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