Mundo Perigeo

Eduardo Fanegas de la Fuente

24 de mayo de 2011

El coche de sus sueños (parte III y Final) V.O.
Tenía un plan, abrió con sus llaves y entró; subió en el ascensor y al salir no encendió ninguna luz, conocía bastante bien el edificio como para moverse a oscuras. Se dirigió a su despacho y cogió su silla de oficina que tenía ruedecitas.

-Unos plásticos, necesito unos plásticos susurró para sí misma. No había plásticos del tamaño suficiente para envolver el cuerpo así que finalmente se decidió por un rollo de papel transparente de esos que se usan para envolver alimentos.

-Espero que esto sirva. -Cogió el rollo y la silla y volvió a bajar. Se asomó antes de salir del edificio. -i Mierda! -En aquel momento pasaban por allí los guardias. El corazón de Fel empezó a latir desenfrenadamente, se escondió en la oscuridad del edificio alejada de las puertas de cristal. Los guardias iban comprobando que todo estaba tranquilo sin mucho entusiasmo, mirando que todas las puertas de los edificios estuviesen cerradas.

iLa puerta! No la había cerrado, ya era tarde para eso. Se temía lo peor, no debía moverse de su escondite de oscuridad o la verían. Los dos guardias caminaban juntos sin hablar, a esas alturas ya no tenían mucho que decirse, era un trabajo aburrido donde nunca ocurría nada.

-Será mejor que nos demos prisa, va a llover otra vez y no quiero que nos pille de paseo, volvamos al coche -dijo el más alto. Era joven y se le veía con pocas ganas de trabajar. Su compañero, algo mayor, ignoró sus palabras y se acercó a la puerta del edificio donde se encontraba Fel escondida. Un sudor nervioso empezó a perlar la frente de Fel, su respiración se entrecortaba y cada vez se hacía más veloz. Veía al guardia en las puertas de cristal. Su mano se acercó al pomo de la puerta, lo tocó, lo rodeó con sus dedos, lo giró y... no se abrió. Había intentado abrir la puerta (era doble) que siempre estaba cerrada.

-Venga vámonos -insistió el joven guardia.

-Está bien -cedió el otro.

Fel entornó los ojos y respiró aliviada mientras los guardias se alejaban. Esperó unos minutos para asegurarse de que estaban ya lo suficientemente lejos para no verla ni oírla y salió del edificio empujando la silla junto con el rollo de plástico. Al llegar junto al coche supo que ahora empezaba lo realmente complicado. Quería envolver el cuerpo en plástico para dejar el menor o ningún rastro de sangre por el camino y así tampoco mancharía la silla. Enrolló como pudo el cuerpo del muchacho dentro del coche, odiaba aquellos rollos de plástico transparente, los muy condenados se pegaban por todas partes; estaba tardando mucho y eso le ponía más nerviosa. Se dio por vencida con el rollo de plástico y arrastró el cuerpo fuera del coche. Tumbó la silla en el suelo bajo el joven y los levantó a ambos de una vez, le costó un buen esfuerzo pero ahora solo tenía que empujar. Entró en el edificio comprobando que nadie había por los alrededores y se dirigió a la sala donde estaba la incineradora .Una vez allí dejó la silla con Udo sentado a un lado; abrió la compuerta y justo lo que se esperaba, el cuerpo era demasiado grande como para que entrase por ella entero I tendría que descuartizarlo
.

Sería difícil, el material que había en aquellos laboratorios no estaba preparado para desmembrar animales de gran tamaño I tendría que arreglárselas con un bisturí y unas tijeras. Llevó el cuerpo a la mesa de disección que había en la misma sala de la incineradora, mientras se armaba de valor la encendió, rasgó el plástico y las ropas del joven y las echó al fuego. Dejó la compuerta abierta para que se iluminase la sala y no correr el riesgo de que se viesen las luces de la sala desde fuera. El ambiente de la estancia tomó un aspecto fantasmagórico con la ida y venida de las sombras producidas por las llamas. Fel observó el cuerpo del joven, parecía frio, realmente frío, pero la temperatura de la sala iba aumentando. -Bueno, manos a la obra -Cogió el brazo del joven, el cual se hallaba boca arriba sobre la mesa, lo sacó fuera de esta y dejo el codo a la altura del borde de la mesa. Inspiró profundamente, apretó los dientes y apoyándose sobre el hombro del cadáver partió el brazo de un golpe seco.

Ahora sería más fácil cortarlo por ahí. Volvió a colocar el flácido brazo sobre la mesa, clavó el bisturí en el doblez interno del brazo, porque ahora el brazo se doblaba hacia ambos lados; sonrió mientras estas palabras tomaban forma en su mente. Cada vez que amputaba un miembro lo echaba a la incineradora (aunque jugó un rato con uno de ellos), quería deshacerse cuanto antes del cadáver.

Pasaron varias horas y por fin a altas horas de la madrugada ya había desmembrado todo el cuerpo y solo quedaba la cabeza por echar al fuego. Fel con los brazos manchados con la poca sangre que le quedaba al muchacho cogió la cabeza entre sus manos y la observó pensativa.

-Me has hecho sufrir pero al final lo hemos pasado bien ¿Verdad? -dijo.

Entonces le dio un beso de despedida. Al echarla al fuego cerró la compuerta y puso al máximo la potencia de la incineradora .Todo acabó. Limpió la mesa y todo rastro que hubiese dejado.

-Ni siquiera yo lo hubiese hecho mejor -sonó una voz tras ella. Fel se giró sobresaltada y se encontró con la joven que la vio "asesinar" a Mr. Udo. -Yo no lo hice -se apresuró a decir Fel -Yo no le maté.

-Lo sé, lo hice yo, tendría que haber llamado a la policía nada más verte poner tus dedazos en el puñal, pero corría el riesgo de que ese cabrón sobreviviese y tuve que esperar a ver qué ocurría. Además me encanta ese coche- dijo tranquilamente, -¿Que por qué lo hice? -hizo una pausa y sonrió amargamente -Simplemente porque te odio y a él le amaba. No podía aguantar tanta tontería con la historia del coche. Tú siempre dando coba a los alumnos que te gustan, puta. -reprochó I -Se acabó -.La joven sacó una pistola de debajo del abrigo y apuntó a la cabeza de Fel .

-i No por favor, no lo hagas, nadie sabrá nada te lo juro!

No la oyó porque estaba vaciando el cargador en su cabeza; los sesos de Fel se esparcieron por toda la sala. La joven arrastró el cuerpo hasta la mesa y volvió a comenzar la disección.

FIN

5 comentarios:

  1. Lo he leido todo seguido, que no me importa que sea una entrada larga, y no me gusta quedarme con la intriga.
    Es genial (como siempre), toda la intriga, como se complica todo sin comerlo ni beberlo.
    Cuando el cadáver no cabe en la incineradora y hay que cortarlo, me ha recordado una escena de la película "Crimen Ferpecto" (la peli es malilla), en la que tienen que descuartizar un cuerpo porque no cabe.
    Me ha sorprendido el final, porque como soy muy impaciente, ya me había ido imaginando un final, me había imaginado que quien llegaba por detrás era el propio Udo, que el cadáver era su hermano gemelo, al cual pertenecía el coche.
    Nunca imaginé cosas de celos.
    Ya ves que raro soy, como me lío yo solo.



    Publicado por Rubén para Pedacitos de Muerte a las 24 de mayo de 2011 13:12

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  2. Eduardo Fanegas de la Fuente10 de junio de 2020, 10:38

    Rubén - A mi lo que me pasa con las entradas largas es que me agobio porque casi nunca tengo tiempo de leerlas tranquilamente, por eso prefiero dosis pequeñas. Me alegra que te haya gustado y lo del final con el hermano gemelo hubiese sido una buena idea también :-)



    Publicado por Eduardo Fanegas de la Fuente para Pedacitos de Muerte a las 25 de mayo de 2011 02:28

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  3. Bueno, un final digno de ti, está claro. Muy bueno, escalofriante. ¡Qué malos son los celos!



    Publicado por Vir para Pedacitos de Muerte a las 25 de mayo de 2011 12:56

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  4. Eduardo Fanegas de la Fuente10 de junio de 2020, 10:47

    Vir - Mis finales son siempre raros ¿Verdad? jeje, ya están terminando muchos de leer Pedacitos y me comentan que les ha costado un poco entender ciertas cosas. Sé que soy enrevesado a veces...pero tanto no...jajaja
    Me gustaría que comentaran su opinión en el enlace de las opiniones del lector, pero no veo que nadie se anime. Si no me importa que me pongan verde!! jajaja



    Publicado por Eduardo Fanegas de la Fuente para Pedacitos de Muerte a las 26 de mayo de 2011 00:06

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  5. No puedo comentar en tu otro blog, el de tu nombre, ni en otros varios, porque no me deja ninguna opción, no se por qué, solo me deja comentar con mi cuenta google en los blog que se comentan en ventana emergente.
    Pero me alegro de darte la idea para escribir esa entrada.



    Publicado por Rubén para Pedacitos de Muerte a las 26 de mayo de 2011 12:16

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