Mundo Perigeo

Eduardo Fanegas de la Fuente

1 de octubre de 2010

El filo (V.O.)
De este texto tengo la fecha exacta. 09/09/1998

Lo escribí para una revista local en la que firmaba con un pseudónimo Atrus. Estuve escribiendo en aquella revista bastante tiempo cosas como esta. Pero cuando empecé a dar ciertas opiniones que no eran del gusto de todos me dejaron de publicar. Hay censura en todos los sitios y en todas las épocas. Pero bueno eso ya es otro tema. Aquí os dejo El filo.

Juraría que todos alguna vez nos hemos encontrado en ese momento, o quizá sea un lugar, entre la vigilia y el sueño. En ese instante en el que no estas ni dormido ni despierto pero en el que eres capaz de ver cosas que jamás creerías: Imágenes que se te quedan en la retina de lugares extraños y a la vez maravillosos, personas que jamás habías visto y sin embargo que ya conocías, momentos en los que no pasa el tiempo y aun así tienden a desvanecerse...

Y cuando despiertas te quedas impresionado ante las cosas tan increíbles que su somnolienta mente puede crear. Pero, ¿Quièn dice que ese filo entre la consciencia y el sueño sean caprichosas manipulaciones de nuestros cerebros?

Puede que sean lugares y momentos que existan en alguna parte que no pertenezca a este mundo y con el que podemos conectar unos malditos instantes. Malditos porque puedes llegar a verlos y sentirlos en todo su esplendor durante unos pocos segundos pero una vez que has salido de ese maravilloso límite no puedes explicarlo con palabras, y estás deseando poder hacerlo para contarle a alguien esa aventura tan increíble que has vivido. Tendrás alguna escena grabada en tu memoria pero será a corto plazo, quizás dure en tu recuerdo unos minutos, y si hay suerte unas horas pero después se irá diluyendo poco a poco hasta desvanecerse.

Y os escribo esto justo después de haber salido de uno de esos lugares en el filo. Me senté aquí con intención de describir con detalle mi aventura por tan extraños parajes de mi memoria porque al despertar aún creí estar allí; me tiré de la cama, cogí lápiz y papel y lo intenté. Os prometo que lo intenté de verdad pero no pude, porque al momento se empezó a desvanecer.

Aún en estos momentos tengo algunas escenas sueltas grabadas en mi retina aunque lamento no poder explicarlas.

Me he detenido unos segundos para pensar (puede que hayan sido unos minutos) y ya no queda nada en mi memoria, solo una extraña sensación de un recuerdo agradable.

Me doy cuenta ahora de que no debo atormentarme con intentar explicaros lo que veo en mi límite, porque cada uno tiene el suyo propio, ese momento lleno de emociones que todos tenemos que vivir por nosotros mismos.

Yo no sé vosotros pero yo pienso volver allí esta noche. Y pensar que hay gente que vive en ese filo todo el maldito tiempo...

2 comentarios:

  1. Es curioso ese momento, curioso lo que hace nuestra mente y mas curioso aun que el ser humano no sea capaz de potenciar su cerebro para poder mantener mas tiempo ciertas experiencias.
    Te diré un secreto...llevo unos dias con mucha actividad en mis sueños.
    Un beso



    Publicado por Gilda para Como el que tiene un tío en Alcalá a las 1 de octubre de 2010 21:22

    ResponderEliminar
  2. Me encanta ese momento, pero es muy difícil de agarrar. Cuanto más empeño le pones más se escapa entre los dedos de la conciencia... Si existe ese lugar y lo encuentras no te olvides de abrirme la puerta, ;)
    Me ha gustado mucho el texto. Mucho. Un beso y feliz semana



    Publicado por Vir para Como el que tiene un tío en Alcalá a las 4 de octubre de 2010 07:32

    ResponderEliminar

Un blog se alimenta de tus comentarios. No lo dejemos morir. Dejad aquí vuestra huella.

Los lectores opinan

Cruce de Caminos

Contacta conmigo

Querido lector

Una de las cosas que más me gusta es saber quién está al otro lado de mis libros, que mi mundo literario se enriquezca con vuestras impresiones e ideas para seguir mejorando. Puedes dejarme un mensajes a través del formulario o directamente al correo electrónico. ¡Prometo contestar!