Mundo Perigeo

Eduardo Fanegas de la Fuente

30 de marzo de 2007

Una lección de historia
 Al despertar a la mañana siguiente tuve la sensación por un momento de que seguía en casa de mis padres; de que al levantarme me iba a encontrar una vez más con aquella sombría ciudad que tan poco me había ofrecido. Había recorrido sus agobiantes calles repletas de gente que corría a sus trabajos, que corrían porque el tiempo se les consumía. Y la vida se les escapaba sin darse cuenta. 

Un trabajo que yo no iba a encontrar jamás porque no había nada hecho para mí, y además, como no sé mentir, me delataba en las entrevistas. Si ni siquiera sé quien soy ni lo que quiero, cómo iba a ofrecer algo de mí útil a los demás. 

Me retorcí en la cama sabiendo que era el momento de despertarme del todo, porque aún me encontraba en el filo; ese instante, o quizá sea un lugar entre la vigilia y el sueño. Entonces me imaginé levantándome, para salir de mi habitación de cabeza al cuarto de baño. Y al ir a desayunar escucharía de nuevo la voz de mi madre tratándome como a un niño diciéndome las cosas que tenía que hacer y como tenía que actuar, como si yo ya no lo supiera. Ve aquí, ve allá, haz esto, haz lo otro, sonríe mas, no vistas siempre de gris o negro. busca trabajo aquí, me han dicho que puedes conocer gente nueva allá...no me dejaría en paz un segundo. Y sé que su intención es buena pero llega a ahogarte y yo ya me hundía muy bien solito. 

En ese preciso instante mi mente se despejó y recordé que estaba lejos de casa, y esas ganas de morirme cada mañana al despertar desaparecieron. Me alegré de estar sólo a cientos de kilómetros de cualquier persona o cosa conocida. Me podía reconstruir a mí mismo Tenía que encontrar mi camino por retorcido que fuese. 

A oscuras salí de la cama y tanteé hasta llegar a la ventana, la abrí, levanté la persiana dejando que el frío de la mañana me golpeara acompañado de un fresco olor a tierra húmeda y a pino. Y sonreí sorprendido, era la primera vez que abría una ventana de par en par y no me daban ganas de tirarme. 

Me acerqué al escritorio encendí el ordenador y borré todo lo que había escrito. Empezar de cero. Sí.

- ¡Buenos días joven! -me topé al bajar las escaleras con la alegre sonrisa de la señora Veitz. 

- Buenos días. 
- Vaya pasando a la cocina que ahora mismo le sirvo el desayuno. Sí, a la cocina -dijo a al ver mi mirada de extrañeza- no querrá hacerme abrir el comedor para una persona sola ¿No? -rió- Además me imagino que tendrá hambre. Voy a dejar estas toallas y ahora bajo – y continuó subiendo con gran agilidad. 

El día anterior debía haber bajado a cenar, pero como no me apetecía encontrarme con nadie y estaba cansado le dije a la señora Veitz que me quedaría en mi habitación, que no tenía hambre y me acostaría pronto. 

Bajaba las escaleras pensando que sería raro desayunar entre fogones y mi mente se formó rápidamente la imagen de una cocina de esas de hotel con grandes pucheros, mesas repletas de verduras cortadas y algún pollo listo para hornear...al dirigir mis pasos a la cocina mientras en mis pensamientos seguían humeando las cacerolas me encontré con un hombre bastante mayor, de unos setenta y... tantos años; nunca he sabido calcular muy bien la edad de nadie. Físicamente me recordaba a una de Papá Noel pero en delgado, con pantalones de pana y camisa a cuadros. 

- ¿Y tú, que haces aqui? ¿Quién eres? –llegó hasta mí un fuerte olor a aguardiente cuando acercó su rostro al mío escudriñándome. 

- Mi nombre es Rodrigo Lepew, soy...escritor. –No sé por qué lo dije, quizá pensé que aquel hombre estaría lo bastante ebrio para no reírse de mí y quizá quise probar como sonaría lo que siempre quise hacer, escribir. 

- Escritor ¡já! -sentenció- Y menos con ese ridículo nombre já y já –noté como el rubor subía a mis mejillas- Te diré algo muchacho –se acercó más aún a mí esgrimiendo el dedo ante mis narices- ya está todo escrito, nadie inventa nada, la historia es lo que se escribe. - Abrí la boca para defenderme, si es que tenía algo que defender, pero no surgió ningún sonido de mi garganta. 

- Lo importante no es como se plasma esa historia en el papel –continuó- si no la historia en sí...aunque si está bien relatada y documentada mejor. 

- Sí claro, bueno... -afirmé pensando que aquel anciano olería a alcohol, pero estaba bastante lúcido para dejarme sin escapatoria. 

- Además, hay pequeñas lagunas en la historia de los hombres que se deben rellenar. 

- ¿Cómo cual? –pregunté como un resorte, y al instante de formular la pregunta caí en el error que había cometido y en las batallitas de la guerra que me esperaban. 

- Como la del Caballero del la Canoa... -dijo el anciano.


9 comentarios:

  1. Hola , me alegra que te gustara el comentario,pero hablaba de verdad ,he leido mucho por internet y por los spaces en general sean msn o blog u otros, y considero que hay poca gente que pueda transmitir como tu y alguno mas,ademas soy una persona dificil de dejarme llevar por un texto y tu lo conseguiste ja ja ja por eso me gusta leerte porque sea donde ocurra la historia ahi me llevas y es de agradecer,un besote y cuidate mucho caballero,un beso
    2007 April 15 5:10 PM

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  2. hola!!! jejeje... si, creo que Marce se equivoco, o a lo mejor el refran es asi por su tierra. Un besito!!
    April 12 10:39 AM

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  3. Holaaaaaaaa me ha alegrado tu visita...ains te habia perdido...increible tu historia...y ahora hablando en serio...tu no has pensado en escribir un libro..? me he quedado maravillada...y no es peloteo niño,pero has echo que me situe perfectamente en tu relato,increibleeeeeeeeeeee me has dejado flipada para toda la mañana....buenosi un dia te decides a hacerlo...cuenta comigo que yo lo compro,ja ja ja hasta pronto y un besazo enorme..ahora mismo te enlazo que sino desapareces.... cuidate

    2007 April 12 10:04 AM

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  4. HOLA...

    ME GUSTA TU SPACE....

    VISITA EL MIO...CUANDO LO DESEES.. MI ESPADA CONTIGO
    MIL ROSAS

    LA_NOVIA

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  5. hola¡¡¡ caballero como estas.....¡¡¡¡¡¡¡¡ vine a verte asi k te tenenomos de vuelta en tu mundo y eso me encanta otra vez verte de nuevo en tu spaces espero k pronto vuelvas a escribir con mas deja vù y mas caballero de la canoa esta historia se desevulve mas y quiero ver k le pasa a deja vú y caballero de la canoa... espero k hayas pasado unas buenas vacaciones...bueno me despido con uncalido saludo.
    Besitos de colores y te dejo un abrazo GORDO. cuidate muchooo
    Monterck

    2007 April 07 6:01 PM

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  6. Geniales U2.
    Genial la historia que andas tejiendo. Me recuerdan esos últimos párrafos, al Lobo estepario de Hesse.
    Besitos

    2007 April 04 8:23 PM

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  7. Pero bueno! Si has hecho reformas y todo! Me alegra leerte de nuevo. Aprovecharé estas mini
    vacaciones para leer lo atrasado, que algo tengo pendiente por aquí. Un abrazo grande, corazón.
    Sol
    2007 April 03 9:32 AM

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  8. ● De vuelta a casa..., excelente ¡¡ :) Comienzo a acomodarme en mi sillón para sumirme en este lado de tu mundo.
    El otro ya lo iré conociendo de a poquito.... Un beso.
    April 01 10:31 PM

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  9. Por fin surgio la inspiracion...interesante e intrigante tus relatos. si, si...sr. Lepew, jiji. Oye, me encanta la cancion que has colgado. nunca habia visto el video, y ahora que he podido verlo entero no veas que ilu. deberia de hacer un recopilatorio de esas canciones ochenteras, son magnificas. y esos pelos, ese look tan de aquella epoca...wow...por dios que no vuelva, pero que bien pegaba para esa epoca.
    Un beso cielo. bienvenido.
    2007 March 31 5:50 PM

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