Desencuentro


Sabía que lo tenía dentro. Que devoraba sus entrañas poco a poco. Llevaba el parásito en su interior desde hacía mucho tiempo pero no había hecho nada para extirparlo. "Ahora ya es tarde" se decía. Y su otro yo le contestaba "¨Tú le dejaste crecer, no tienes excusa. Y ahora hueles a sudor, a podredumbre estás corrupta en todo tu ser..." 
"Ya no hay solución" se volvía a contestar.

Se odiaba a sí misma. La derrota no está en perder la batalla si no en no atreverse a participar en ella sabiendo que es una trampa. No peca menos el que no muerde la manzana. Porque el gusano, el parásito, está dentro. No es la manzana. Eres tú. Es él. Es ella. 

Y aunque creas que todo está perdido lucha hasta el final.

Otra imagen de la que desconozco al autor

6 comentarios:

  1. Hola Emma, caminando llegué hasta tus letras, son fuertes, desgarradoras y sinceras, no se puede pedir más...por aquí me quedo, pasa buena tarde, besos azules..

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    1. Hola Don Vito, gracias por tus palabras y por leerme, espero que disfrutes del fin de semana. Un beso

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  2. Hola Emma, encontrarte ha sido un placer, leerte es algo que raya lo divino..
    Gracias siempre a ti,pasa buena noche, besos de agua..

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  3. Emma una gozada leerte.

    Gracias por visitar mi blog.

    Un beso.

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